El
Derecho de acceso a Internet previsto en la Constitución Mexicana todavía tiene
que superar muchas pruebas en un país que según informe de Naciones Unidas de
2013 se encontraba en el lugar 107 a nivel mundial en porcentaje de población con
acceso a Internet. Los reportes de INEGI revelan que hay estados en los que más
del 80% de los hogares no tienen acceso a la Red.
Estar
conectado a Internet cada vez va dejando de ser un lujo convirtiéndose en una
necesidad. Hasta hace pocos años, tener acceso a la red universal era
privilegio de aquellos pocos que contaban con equipos de alta tecnología y
posibilidad económica para pagar el servicio de conexión. El acceso, además de lento
era bastante limitado pues había que conectarse físicamente por medio de cable
a un modem. Aunque en las oficinas se
podía contar con conexiones para cada terminal de computadora esto no siempre
era así en los hogares donde, en el mejor de los casos, había que esperar turno para poder conectar la
propia lap-top o para hacer uso de la
única computadora que disponía de conexión
a Internet.
La
evolución de la tecnología; la disminución de los costos de los dispositivos
electrónicos; la proliferación de tabletas y teléfonos inteligentes así como la
cada vez mayor cobertura de redes inalámbricas, Wi-Fi, han ido configurando de
otra manera nuestra vida, la manera de comunicarnos y la forma de conectarnos a
Internet.
Muchos
servicios que antes se ofrecían únicamente de manera presencial tales como pagos
de servicios; información y transacción de cuentas bancarias; compra de boletos
para eventos o viajes; programas académicos; lectura de periódicos…, etc., han
ido migrando hacia sistemas híbridos que ofrecen servicios tanto de manera
presencial como en línea. La diferencia de costo entre mantener servicios
presenciales y en línea ha hecho que algunas empresas, como las compañías
aéreas de bajo costo, cobren tarifas adicionales cuando el usuario requiere ser
atendido por personal de la compañía fomentando así que los clientes se
acostumbren a utilizar los canales digitales
haciendo cada vez más necesaria la conexión permanente a Internet.
La forma de operar antes descrita, nos deja
ver cómo, poco a poco, la conectividad se está convirtiendo en un artículo de
primera necesidad e incluso, en México, se ha elevado al rango de Derecho
Constitucional a partir del 11 de junio de 2013,
cuando se hizo un añadido al artículo sexto de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos por medio del cual “El Estado garantizará el derecho
de acceso a las tecnologías de la información y comunicación, así como a los
servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e
Internet”.
Revisar
los datos globales de conectividad a Internet nos permite ver el tamaño del
reto que tiene México antes de conseguir
la conectividad universal prevista en nuestra carta magna. Según datos
publicados en 2013 por la InternationalTelecommunication Union (ITU), organismo de las Naciones Unidas
especializado en las tecnologías de la información y comunicación los tres
países con mayor conectividad en el mundo eran Falkland (Malvinas) Is. (96.92 %);
Islandia (96.21 %) y Noruega (94.65 %).
En esa lista, México ocupaba el lugar número 107 con un 39.75 % de personas
utilizando Internet.
Según
datos de INEGI publicados en 2014 con ocasión del día mundial de Internet, el
porcentaje de usuarios que se conectan en México a la Red ha ido incrementándose desde 2006
hasta la fecha pasando de un 18.51 % en
2006 a un 46.02% en 2013, cifra que, aunque no concuerda con los datos de la
ITU, nos deja ver que, aún en el mejor escenario, todavía hay mucho por
avanzar.
Actualmente no
todos los mexicanos tenemos la misma posibilidad de estar conectados a Internet,
ni siquiera de contar con una computadora o estar familiarizados con su uso. Según el estudio de
INEGI citado, el porcentaje de hogares mexicanos sin conexión a Internet es
todavía superior al 50% en prácticamente todo el territorio nacional con
excepción de los estados de Nuevo León (44.4 %), el Distrito Federal (45 %) y
Baja California Norte (48.3 %). En algunos lugares llega a estar por encima del
80% como en los estados de Oaxaca (85.4 %) y Coahuila (90 %) quienes claramente
tienen el mayor rezago en cuanto a conectividad se refiere.
Si
bien es cierto que existen alternativas para conectarse a Internet fuera del
hogar en lugares públicos, ciber-cafés, escuelas, bibliotecas, etc; no deja de
ser un foco de atención el hecho de que la entidad con mayor porcentaje de
usuarios de computadora en el país –el
Distrito Federal– tenga un 38.5% de personas que no usan computadora, más aún
si consideramos que no todo usuario de computadora tiene acceso a Internet.
En la gráfica, elaborada con datos de INEGI, podemos
observar que hay estados que tienen una
mayor diferencia entre el porcentaje de usuarios de computadora y el porcentaje
de usuarios de Internet: Zacatecas el
4.6 %, Tabasco el 4.5 %, Oaxaca el 3.9%, Tlaxcala y Durango el 3.8 %, Guanajuato el 3.6 % y Puebla el 3
%.
Como una manera de enfrentar y resolver esta
problemática, el programa MéxicoConectado dependiente de la Secretaria de Comunicaciones y transportes, se
ha propuesto conseguir el objetivo constitucional de garantizar que todos los
mexicanos tengan acceso a Internet. El programa busca desarrollar espacios de
conectividad que disminuyan la brecha digital entre los mexicanos llevando
Internet a escuelas, clínicas, centros de salud, bibliotecas, centros
comunitarios, parques, jardines, oficinas gubernamentales de atención al
público, etc.
México Conectado reporta en su página oficial haber
llegado, al finalizar 2014, a la meta de brindar servicio de Internet en más de
65 mil sitios y espacios públicos de todo el país entre los cuales el 74%
corresponden a instituciones educativas. Acciones como estas permitirán que
cada vez un mayor número de ciudadanos haga uso de Internet diariamente
superando las cifras actuales.
En la gráfica obtenida con datos de INEGI podemos
observar como habiendo lugares donde más del 50% de los internautas se conectan
diariamente a Internet también en ocho estados menos del 40% lo hace. El
programa México Conectado debería
dar prioridad a estos Estados: Oaxaca, Chiapas, Puebla, Tlaxcala, Colima,
Michoacán, Baja California Sur y el Estado de México.
¿Qué podemos esperar para los próximos años? La ITU se ha
propuesto, a nivel global, llegar en 2020 a un 55 % de hogares con acceso a
Internet y que el 60% de las personas lo utilicen. En México, 15 Estados aún no llegan a esa meta
y los retos para conectar a tantas personas no serán sencillos de resolver pues
no se trata solo de ofrecer la conectividad sino de educar a la población para
utilizarla y facilitarle los dispositivos para hacerlo. Sin duda, la brecha
para alcanzar la cobertura universal todavía es larga pero, eso sí, se puede
decir que se ha emprendido el camino que nos acerca a ella, la pregunta es
¿Cuánto tiempo nos tardaremos?



