2/13/2015

Enfrenta grandes desafíos el Estado Mexicano antes de conseguir la cobertura universal de Internet prevista en el artículo sexto constitucional.


    El Derecho de acceso a Internet previsto en la Constitución Mexicana todavía tiene que superar muchas pruebas en un país que según informe de Naciones Unidas de 2013 se encontraba en el lugar 107 a nivel mundial en porcentaje de población con acceso a Internet. Los reportes de INEGI revelan que hay estados en los que más del 80% de los hogares no tienen acceso a la Red.


   Estar conectado a Internet cada vez va dejando de ser un lujo convirtiéndose en una necesidad. Hasta hace pocos años, tener acceso a la red universal era privilegio de aquellos pocos que contaban con equipos de alta tecnología y posibilidad económica para pagar el servicio de conexión. El acceso, además de lento era bastante limitado pues había que conectarse físicamente por medio de cable a un modem. Aunque en las oficinas se podía contar con conexiones para cada terminal de computadora esto no siempre era así en los hogares donde, en el mejor de los casos,  había que esperar turno para poder conectar la propia lap-top o para hacer uso de la única  computadora que disponía de conexión a Internet.
La evolución de la tecnología; la disminución de los costos de los dispositivos electrónicos; la proliferación de tabletas y teléfonos inteligentes así como la cada vez mayor cobertura de redes inalámbricas, Wi-Fi, han ido configurando de otra manera nuestra vida, la manera de comunicarnos y la forma de conectarnos a Internet.
   
    Muchos servicios que antes se ofrecían únicamente de manera presencial tales como pagos de servicios; información y transacción de cuentas bancarias; compra de boletos para eventos o viajes; programas académicos; lectura de periódicos…, etc., han ido migrando hacia sistemas híbridos que ofrecen servicios tanto de manera presencial como en línea. La diferencia de costo entre mantener servicios presenciales y en línea ha hecho que algunas empresas, como las compañías aéreas de bajo costo, cobren tarifas adicionales cuando el usuario requiere ser atendido por personal de la compañía fomentando así que los clientes se acostumbren a utilizar los canales digitales  haciendo cada vez más necesaria la conexión permanente a Internet.

     La forma de operar antes descrita, nos deja ver cómo, poco a poco, la conectividad se está convirtiendo en un artículo de primera necesidad e incluso, en México,  se ha elevado al rango de Derecho Constitucional a partir del 11 de junio de 2013, cuando se hizo un añadido al artículo sexto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos por medio del cual “El Estado garantizará el derecho de acceso a las tecnologías de la información y comunicación, así como a los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e Internet”.

   Revisar los datos globales de conectividad a Internet nos permite ver el tamaño del reto que tiene México antes de  conseguir la conectividad universal prevista en nuestra carta magna. Según datos publicados en 2013 por la InternationalTelecommunication Union (ITU), organismo de las Naciones Unidas especializado en las tecnologías de la información y comunicación los tres países con mayor conectividad en el mundo eran  Falkland (Malvinas) Is. (96.92 %); Islandia  (96.21 %) y Noruega (94.65 %). En esa lista, México ocupaba el lugar número 107 con un 39.75 % de personas utilizando Internet.


   Según datos de INEGI publicados en 2014 con ocasión del día mundial de Internet, el porcentaje de usuarios que se conectan en México  a la Red ha ido incrementándose desde 2006 hasta la fecha pasando de un 18.51 %  en 2006 a un 46.02% en 2013, cifra que, aunque no concuerda con los datos de la ITU, nos deja ver que, aún en el mejor escenario, todavía hay mucho por avanzar.



   Actualmente no todos los mexicanos tenemos la misma posibilidad de estar conectados a Internet, ni siquiera de contar con una computadora o estar familiarizados con su uso. Según el estudio de INEGI citado, el porcentaje de hogares mexicanos sin conexión a Internet es todavía superior al 50% en prácticamente todo el territorio nacional con excepción de los estados de Nuevo León (44.4 %), el Distrito Federal (45 %) y Baja California Norte (48.3 %). En algunos lugares llega a estar por encima del 80% como en los estados de Oaxaca (85.4 %) y Coahuila (90 %) quienes claramente tienen el mayor rezago en cuanto a conectividad se refiere.

   Si bien es cierto que existen alternativas para conectarse a Internet fuera del hogar en lugares públicos, ciber-cafés, escuelas, bibliotecas, etc; no deja de ser un foco de atención el hecho de que la entidad con mayor porcentaje de usuarios de computadora en el país  –el Distrito Federal– tenga un 38.5% de personas que no usan computadora, más aún si consideramos que no todo usuario de computadora tiene acceso a Internet.
 En la gráfica, elaborada con datos de INEGI, podemos observar que hay estados que  tienen una mayor diferencia entre el porcentaje de usuarios de computadora y el porcentaje de usuarios de Internet:  Zacatecas el 4.6 %, Tabasco el 4.5 %, Oaxaca el 3.9%, Tlaxcala y Durango  el 3.8 %, Guanajuato el 3.6 % y Puebla el 3 %. 

   Como una manera de enfrentar y resolver esta problemática, el programa MéxicoConectado dependiente de la Secretaria de Comunicaciones y transportes, se ha propuesto conseguir el objetivo constitucional de garantizar que todos los mexicanos tengan acceso a Internet. El programa busca desarrollar espacios de conectividad que disminuyan la brecha digital entre los mexicanos llevando Internet a escuelas, clínicas, centros de salud, bibliotecas, centros comunitarios, parques, jardines, oficinas gubernamentales de atención al público, etc.

   México Conectado reporta en su página oficial haber llegado, al finalizar 2014, a la meta de brindar servicio de Internet en más de 65 mil sitios y espacios públicos de todo el país entre los cuales el 74% corresponden a instituciones educativas. Acciones como estas permitirán que cada vez un mayor número de ciudadanos haga uso de Internet diariamente superando las cifras actuales.

   En la gráfica obtenida con datos de INEGI podemos observar como habiendo lugares donde más del 50% de los internautas se conectan diariamente a Internet también en ocho estados menos del 40% lo hace. El programa México Conectado debería dar prioridad a estos Estados: Oaxaca, Chiapas, Puebla, Tlaxcala, Colima, Michoacán, Baja California Sur y el Estado de México. 





   ¿Qué podemos esperar para los próximos años? La ITU se ha propuesto, a nivel global, llegar en 2020 a un 55 % de hogares con acceso a Internet y que el 60% de las personas lo utilicen.  En México, 15 Estados aún no llegan a esa meta y los retos para conectar a tantas personas no serán sencillos de resolver pues no se trata solo de ofrecer la conectividad sino de educar a la población para utilizarla y facilitarle los dispositivos para hacerlo. Sin duda, la brecha para alcanzar la cobertura universal todavía es larga pero, eso sí, se puede decir que se ha emprendido el camino que nos acerca a ella, la pregunta es ¿Cuánto tiempo nos tardaremos?

2/08/2015

Lecciones de Cine: de WikiLeaks a Charlie Hebdo


El pasado 7 de enero, la capital francesa se convirtió en el ojo del huracán mediático tras el atentado terrorista del que fue objeto el semanario Charlie Hebdo tras la publicación de varias viñetas en las que apareció el profeta Mahoma y que resultaron ofensivas para algunos seguidores de la religión musulmana.  Más allá del juicio que pudiera hacerse sobre los fundamentalismos y la reacción desproporcionada que tuvieron al ocasionar la muerte de doce personas, es interesante abordar el tema de la libertad de expresión.  Para algunos este derecho pareciera ser ilimitado, para otros ese derecho fundamental debería tener límites frete a otros derechos como el derecho de las personas a ser respetadas en sus creencias religiosas.

El tema es recurrente y ha sido también ocasión de análisis en el cine con anterioridad. La película “El Quinto Poder” (The Fifth State), con guion de Josh Singer y dirección de Bill Condon estrenada en Estados Unidos el 11 de octubre de 2013 muestra un dilema que frecuentemente se presenta a los profesionales de la información sobre el derecho a informar no importando las consecuencias, la necesidad de hacerlo y el respeto a la vida íntima de las personas.

La película presenta la historia, basada en hechos reales, de Julian Assange fundador de WikiLeaks, quien en julio de 2010 filtró en su conocida red miles de documentos clasificados que contenían información hasta ese momento desconocida. El guion deja ver la personalidad del protagonista (quien es interpretado por Benedict Cumberbatch), un joven que desde temprana edad se ha dedicado al activismo y la informática. En un momento de su vida se encuentra con Daniel Brühl (interpretado por Daniel Domscheit-Berg) otro experto informático. Ambos deciden trabajar juntos en el proyecto WikiLeaks cuya finalidad es hacer del dominio público información que algunos personajes han mantenido oculta en propio beneficio. La historia se va complicando conforme van conociendo información con la que cuentan los departamentos de defensa de varios países y la forma como han sido tomadas algunas decisiones de seguridad nacional incluyendo nombre y apellidos de mucha gente.

El dilema del que hemos hablado se presenta en algún momento del filme: por un lado tenemos la visión de Julian Assange quien ve la oportunidad de desnudar la corrupción de muchos políticos y empresarios y por otro lado la visión de Daniel Brühl sobre las consecuencias que podrían tener las reacciones de los lectores que saliéndose de control, como fue el caso de los terroristas en París recientemente, podrían ocasionar daños en gente inocente o generar inestabilidad social. El resto de la película es historia.

Volver a ver la película “El Quinto Poder”  teniendo delante los tristes acontecimientos ocurridos en Francia es ocasión para reflexionar una vez más en el importante tema de los límites a la libertad de expresión y la responsabilidad social de comunicadores y periodistas.

Si ya viste la película compartenos tu opinión.